09 febrero 2006

No somos Dioses

Ayer miercóles 8 de febrero, medio mundo se despertó con el recuerdo romántico de épocas pasadas. La razón, el inesperado descubrimiento científico de una amalgama inmensa de especies animales hasta ahora desconocidas en Indonesia. El descubrimiento de éste "paraíso perdido", dónde los animales se acercaban sin temor a los humanos; parece algo propio de épocas pasadas, de aventuras dignas de Marco Polo y Cabeza de Vaca.


Resulta inconcebible que tal hallazgo haya permanecido oculto a nuestros ojos durante todo éste tiempo. En una época en la que los satélites divisan el más mínimo rincón de la Tierra desde el cielo, en una época en la que podría estar leyendo usted esto desde Nueva Zelanda, en una época donde creemos saberlo todo... la naturaleza nos ha demostrado de nuevo que sólo somos humanos.

La nuevas Fés del mundo, la tecnología y la ciencia, nos prometieron una sabiduría infinita y nosostros nos creímos su mensaje. Creímos que nada escapaba a nuestra visión, que nada más quedaba en el mundo que no supiéramos... creíamos que eramos dioses de carne y hueso, con ojos allá donde nunca llegaríamos, capaces de llegar al fin del universo, de predecir el futuro y de conocer sus secretos... pero de nuevo, una mágica casualidad se nos apareció y, casi cómo una divina revelación, nos hace volver a plantear dónde estamos y dónde hemos llegado.

Demasiada confianza tenemos en nosotros mismos. Cada nuevo descubrimiento de la ciencia nos obliga a ser más cautos, no podemos presumir que nuestro conocimiento sea infinito y por lo tanto, debemos aún andar con pies de plomo. Nuestra presunción ha ido demasiado lejos en demasiadas ocasiones: en la ciencia y en la política creemos que moviendo un dedo lograremos cuanto deseemos, pero eso no es así. Las cosas siguen un curso que no podemos detener. Sabemos que podemos desviarlo, pero muchas veces ni tan sólo sabemos cómo.

Yo soy ateo. No hablo de religión. Hablo de cautela.

1 comentario:

Albert Balada dijo...

Senzillamente brillante. Me has emocionado con tu prosa asertiva.