09 mayo 2006

Nacionalizaciones

El último episodio del "culebrón político sudamericano" ha resultado ser la nacionalización de las explotaciones de gas en Bolivia. No cabe duda que la mano de Castro y de Chávez andan tras la decisión de Morales, pero hay que tener en cuenta que hay otros elementos tras la polémica.

El retorno a las tesis intervencionistas parece pertenecer al pasado. Las directivas de la economía global actual sugieren que la mejor administración o explotación de cualquier recurso se encuentran en las manos privadas. El Estado ha demostrado ser habitualmente incapaz de llevar a cabo una gestión óptima cuando se encuentra con disponibilidad amplia de recursos, más si cabe cuando existen dudas (justificadas o no) sobre la capacidad técnica de los especialistas estatales.

Es posible que Evo Morales haya tenido en cuenta este aspecto. También es posible que haya juzgado plenamente dotados a sus técnicos, e incluso es posible que prevea utilizar los técnicos de las empresas privadas que aún operan en Bolivia. Todo esto, pero, son meras conjeturas. Lo que no es una conjetura es qué se está manifestando con estas nacionalizaciones: la desesperanza de un pueblo que vive sumido en la miseria, que se siente desposeido por lo que se llama la globalización y que ha colocado en la utopía ulta-intervencionista su última esperanza.

Si Morales será capaz de revertir los beneficios obtenidos por el gas en la formación de capital humano, nadie lo sabe. Tampoco se puede saber si sufrirá la habitual superinflación que suelen contraer los gobiernos que limitan la intervención privada, y por supuesto, tampoco se puede saber qué van a hacer las naciones que saltarán tras las empresas desposeidas de sus millonarias inversiones o los mismos inversores internacionales que pudiesen venir o dejar de hacerlo.

Morales debe buscar el equilibrio en su política económica, y utilizar los recursos que obtenga para mejorar la situación de su pueblo. Si lo logra, todos saldremos beneficiados. Si no lo logra, Bolivia vivirá su última crisis.

5 comentarios:

joan dijo...

...
No cabe duda que la mano de Castro y de Chávez andan tras la decisión de Morales
...

Solo te faltaba poner Zapatero y ya pareceria un artículo de Libertad Digital... :p

No tengo tiempo para escribirlo hoy pero mañana en mi blog un comentario sobre tu post.

Un abrazo,

Juanjo dijo...

jejejeje
Debe ser la universidad!
jajajajja

Albert Balada dijo...

Una opinión, el modelo de nacinalización de los hidrocarburos me parece lógica y razonable, no tiene sentido que su propiedad pertenezca a potencias colonizadoras. Otra cosa es bien distinta la nacionalización de empresas privadas sin que se haga referencia a la seguridad jurídica de los bienes privados y los derechos de los accionistas.

Juanjo dijo...

Ese es el problema, ya que no cabe duda que los recursos naturales deben pertenecer a los Estados que los disponen. De hecho, la Constitución de Bolivia prevé la propiedad de estos recursos por lo que había una clara situación de explotación.

Mi duda tiene mucho que ver con la legitimidad del Estado para desposeer a los inversores extranjeros de su capital, aunque queda claro que esta actuación se debe a una situación de tensión interna que mucho tiene que ver con esta explotación ilegítima.

Albert Balada dijo...

Legitimidad ninguna, el modelo de código napoleónico de que se han dotado todos los paises no anglosajones hace previsiones garantistas hacia la propiedad privada, como debe ser, incluso en situaciones que puedan aconsejar la expropiación. La garantia jurídica es el principal motor de la estabilidad de un Estado.